6 de Copas.- Esta es una linda carta, representa la felicidad que viene desde el pasado. Nostalgia, ajá efectivamente, en un abrir y cerrar de ojos pasó el primer mes del 2012. Enero fue un período con muchos acontecimientos alegres y tristes. Dentro de tantas cosas, casi al finalizar el mes fui sorprendida por una maravillosa visita, al verlo un profundo sentimiento de pena y dulce nostalgia me invadió. Un ambiente extraño, una mezcla de sentimientos porque mi sueño de días anteriores en ese momento se hacía realidad. Inevitablemente los recuerdos se posicionaron en mi mente. Por eso hoy de un sinfín de recuerdos voy a compartir uno, como siempre está perfumado con un aroma a verduras cocidas.
En Buenos Aires, existe una comunidad considerable de ecuatorianos, los mismos que han emigrado principalmente por estudios, como era mi caso. El estar en otro país es una experiencia estupenda, porque permite compartir con otras culturas. Aquel domingo frio de junio, fuimos con un grupo de amigas venezolanas al restaurante ecuatoriano. Todos con mucha hambre y curiosidad disfrutamos de una sabrosa sopa de bolas de verde.
Mi querida compañera de andanzas Palomita, también tuvo el placer de disfrutar el suculento platillo! Y ahora nos cuenta su experiencia. “efectivamente, estuvo deliciosa esa sopa de bola que probé por primera vez un medio día del mes de octubre del 2009. Estuvo rica y reconstituyente, como tiene que ser toda buena sopa!”
Muchas veces, prometí prepararla en casa, nunca fue posible, quizá en un momento pueda cumplir. Mientras eso pasa, en este espacio comparto con ustedes la receta, hay muchas formas de preparar, pero esta es como yo lo hago.
Cocer la costilla hasta que este blanda. Sofreír con la mantequilla la cebolla y el ajo añadir al caldo junto con las arvejas, choclos (troceados) y zanahorias.
Preparación de las bolas.
Cocinar 3 plátanos, el que queda rallarlo (un momento antes de que estén cocidos porque de lo contrario se vuelve negro). Majar los verdes cocidos y mezclar con el verde rallado, añadir un huevo, mantequilla y sal. Con esto amasar hasta que quede blandita. Luego hacer bolitas rellenas de queso.
Una vez que esté cocidas las arvejas añadir al caldo las bolas junto con la col.
Bueno esa es la receta, si gustan también pueden poner un poco de leche.
La sopa de bolas de verde, es muy tradicional en Ecuador, es un plato típico de la zona costera, sin embargo se la puede conseguir en cualquier parte del país.
PD: Número 1 de Palomita: “Me encantó eso de la maravillosa visita de fines de enero”
Doris: A mí también y mucho
PD Número 2 de Palomita: 6 de copas=´) amé!
Debo indicar también que la receta la detallo para que la mami de Hab la prepare.
EL COLGADO- XII.- Este arcano representa la ansiedad interior, la lucha que mueve y estremece las creencias y vivencias del consultante. Lo lleva al punto exacto en que ya no puede negar la realidad. Y bueno así como de un solo plomazo se cae sobre la tierra, de un solo plomazo hay que pararse frente a la situación; hay dos alternativas echarse a morir o levantarse y enfrentase.
Pues bueno, la primera en este momento no da, así que solo queda poner los ovarios en su lugar y caminar por el nuevo sendero en el que la vida ha decidido que transite. Para estos momentos cae bien un rico helado… así que les hablare de los HELADOS DE PAILA! Aunque suene extraño son de PAILA y verdaderamente son un majar que a los Dioses los privaría.
Un helado viene bien en cualquier momento y más aún en un momento de bajo astral, es como una medicina homeopática, una sobre dosis de frio para el frio del alma, eso hace que provoque un calorcito que recuerda que hay cosas en la vida por las que se puede seguir luchando. Estos helados de PAILA! Son tradicionales de Ibarra la ciudad blanca capital de la provincia de Imbabura al norte ecuatoriano.
El procedimiento de preparación es atípico, se lo hace en una paila de bronce la cual previamente debió pasar en un congelador uno o dos días antes de utilizarla. Esta se apoya en un recipiente más grande que la paila. Este recipiente se lo llena con paja, hielo y sal marina, sobre esto se pone la paila y se la gira, gira, gira hasta que esté bien fría. Y ahí se pone el jugo de fruta de mango, mora, guanabana, naranjilla, etc… o la de su preferencia. Se la sigue girando, girando y batiendo hasta que se va congelando de a poquito, antes de sacarlo se pone una cucharadita de clara de huevo a punto de nieve, esto ayuda a que sea más cremoso y le da un cierto brillo que lo hace aún más apetecible.
Este helado es de naranjilla mmmm! riquísimo
Mientras de va batiendo se va congelando... este está a casi listo...
Mi madre hace muchos años que lo prepara en casa, no importa el tiempo que lleva al final saborear un sabroso helado de paila recompensa todo el trabajo.
En esta zona del Ecuador, a más de deleitarse de un sabroso helado de paila del gusto más tradicional o exótico que usted se imagine, también puede disfrutar de hermosos paisajes pues a Imbabura se la conoce también como la provincia de los lagos, así se encuentra el Lago San Pablo, Cuicocha, Yahuarcocha y la laguna de Mojanda Cajas lugares mágicos llenos de misterios.
Definidamente agradezco a la vida por haber nacido en este hermoso país….
(Y Palomita también agradece esa existencia paisística que hizo que naciera Doris tan bonita! Tráiganme ese helado sabroso para celebrar:))
Arcanos menores- El As de Copas again- Mazamorrita que se va el frio, que cuando llegue el verano no habrá olla que prepare mazamorrita, ¿a quién no le gusta la frutita? ¿O la leche? ¿o la canelita? (a mí no me gusta la canelita, pero sigamos con la idea;)) Mazamorra {[(maza morra - maz amor ra)]} vino a mi cama mami y me trajo mazamorrita:). El as de copas, la casa, nos habla de lo que constituye los cimientos de esa estructura que llamamos familia, pero ¿Qué es realmente aquello que nos brinda la sensación de familia? El hogar quizás lo conforman las personas y los recuerdos.
La mazamorra es el calor de casa, es las cinco de la tarde de un No-Inglaterra-sin-té-con-mazamorrita, es mi abuelita y mis primas chiquitas luego de una tarde de juego dándonos ese gusto con rodajas de plátano y pan de maíz, o quizás el domingo del antojo de la merienda, bien morada y combinada con arroz con leche.
La mazamorra es un postre tradicional, que se disfruta en varios puntos de Latinoamérica. No existe acuerdo social acerca de la procedencia del nombre, pero de la mazamorra se menciona que se le llamaba así a un espesado de legumbres que se servía en los navíos provenientes de España.
La mazamorra se prepara de muchas formas, pero como base lleva maíz, en la mayoría de los casos, y deviene en el espesado a base de alguna harina, si fuese necesario. En Argentina es un dulce que se sirve en fiestas patrias, por estar ligado directamente a su historia y se ha mantenido en el tiempo. Se prepara con maíz, vainilla en vaina -o chaucha como la llaman allá- y bastante azúcar. En Colombia, precisamente en el departamento de Antioquia, es un postre muy sencillo ya que solo se hierve por hora y media el maíz remojado y lo acompañas con lo que desees, azúcar, panela, o leche. En el caribe colombiano se prepara con leche, plátano maduro y canela. Para los paraguayos la mazamorra es uno de los postres que más disfrutan. En guaraní lo llaman kaguyjy y se prepara hirviendo en agua maíz locro remojado, hasta que tome punto, y luego un compuesto llamado “lejía” (a base de cenizas que separará la cáscara del grano) hasta que tome punto. Se sirve con miel negra de caña u otros endulzantes. En Chile como en España se consume salado. En Chile se acompaña la preparación de maíz con porotos (frejoles, frijoles), hojas de albaca y zapallo. Ecuador no se aleja de estas tradiciones, la mazamorra o llamada también colada, puede ser dulce o salada (justamente la de sal, preparada con harina de maíz, arveja y haba, fue mi pesadilla cuando era niña, Dios sí que era un castigo comerla, siempre lloraba, recuerdo, una vez mi padre tuvo que sentarse junto a mí y dármela de comer, porque de lo contrario, yo podía quedarme horas llorando por no hacerlo). La mazamorra se consume más en la Sierra y hay diferentes formas de prepararlas de acuerdo a la zona. La mazamorra morada, de la que les hable en la entra pasada es tradicional de finados en el mes de noviembre, para los que nos gusta pasamos los el resto del año pensando en ella. Sin embargo hay otras que está bueno comerlas cuando llegue el antojo. La colada de machica, es de harina de cebada tostada, endulzada con panela y saborizada con canela. La colada de plátano, conocida en la región andina como chucula o en la costa como masato, es muy sabrosa y fácil de preparar pues ahora se consigue en el supermercado harina de plátano o también se la puede hacer plátano maduro. Degustar una de estas mazamorras siempre me transporta a la infancia pues con estas se desmamanta a los bebes. Pero también como dice un verso que se dice en la provincia de Tungurahua, recopilado por el Dr. Julio Pazzos: “Si tu marido te cela, dale de comer mazamorra, y si te sigue celando, síguele mazamorreándole”
En el Perú existen varias versiones de acuerdo a la zona. En la sierra se consume “mazamorra de calabaza”, que se prepara con chancaca y canela. En la costa se disfruta la mazamorra de cochino, que lleva ese nombre por el color oscuro que tiene, y se prepara a base de harina de maíz, chancaca y anís. La mazamorra morada es dulce pero tiene su toque acidito. Se elabora con maíz morado, harina de chuño, canela, piña, cáscara de naranja, melocotoncitos y frutas secas. La mazamorra acompañada con arroz con leche se conoce como “Clásico”, y a mí me gusta mucho:)
Pero hay un recuerdo dulce-dulce recuerdo de las tardes después del colegio. La mazamorrita de chuño con rodajas de plátano de seda es fácil y sentadora. Aquí la recetita: hierve un litro de agua con canela, clavo de olor, y una cascarita de limón. Cuando haya hervido añade azúcar blanca y adiciona tres cucharadas harina de chuño disuelta en media taza de agua y remueve constantemente hasta que tome punto. Retira la cáscara, la canela y el clavo. Sirve en un plato rodajas de plátano de seda y echa encima la mazamorrita. Es sencillo y cálido para las tardes de casa, de gente querida y de viento:)
Arcano I – El Mago- Dale alegría con limón a mi corazón y sírveme un poco de camote que con algo quiero sopar ese limón, con sal y kion; pues pescadito recién pescado, nunca es mejor solo que acompañado:) … El Mago es solo un hombre que pudo aprender por el peso del tiempo los misterios de la alquimia, pero no es más que un hombre, el mago mira a la izquierda, pues observa atentamente el pasado, ese pasado en el que encontrará el conocimiento ya obtenido para poder crear en el presente esos elementos que aprovechará en el futuro. Eso somos nosotros, conocimientos más que talento, tradiciones, los secretos de la abuela o quizás del abuelo de la costa, los nuestros propios.
Es tiempo de rayos de sol ya no tan tímidos y a saber de este invierno que fue uno de los más marinos que tuve, continuamos esta espera del verano con una comida que se sirve y disfruta a lo largo de casi todo el Pacífico americano, desde Chile hasta México, pasando antes por Perú, Ecuador, Colombia, entre otros países. Y si, hablamos del ceviche, comidita sabrosa que tiene muchas formas de preparar dependiendo de la zona, y hasta difiere la forma de escribir la palabra ceviche, o será cebiche? O quizás seviche? O quién sabe sebiche? Como sea, a pesar que en la costa de los diferentes países que se cocina se prepara diferente, tiene en todos este no se qué que nos hace sentir en nuestra tierra, que es muy de nosotros, ese algo inmanente que hace brotar alrededor del plato nuestras raíces y a la vez ser parte de ellas.
Hay muchas teorías acerca de la palabra ceviche y allí también se encuentra el por qué de la variación en la escritura. Alguna de estas posturas afirma que proviene de la palabra ‘cebo’ que antiguamente era usada para nombrar a pequeños bocadillos muy baratos, Otros postulados mencionan que provendría de la palabra quechua ‘siwichi’ que significa pescado fresco o tierno, y así, muchas otras, que hacen tan dificultosa la tarea de dar nombre a esta comida a los afanados en ese tema.[1] Sobre el origen, se dice que los bonitos habitantes moches (100 A.C. – 700 D.C. – Departamento de la Libertad y alrededores[2]) ya lo preparaban. Es lindo observar como conocimientos que nacieron hace tantísimo tiempo para responder necesidades perduren hasta el día de hoy; pero así son los saberes, se traen de la mano desde el pasado, y nos configuran como la sociedad que somos el día de hoy. Es la sabiduría del ‘sentido común’, (conozco a alguien que probablemente me mandaría al exilio por decir esto) esa sabiduría que nos hace sostenernos de los conocimientos pasados (quizás los de otros) y con ellos poder andar -una carta de ‘El mago’ activada antes de caer en la tirada de tarot-
Cevichito rico, es en esencia un pescado que se ha cocido por acción del jugo del limón, pero hay ciertas variantes de acuerdo a la zona. En Chile, por ejemplo, se prepara usando entre otros ingredientes, tomate, vino blanco, y en ocasiones vinagre de vino; en el país sureño lo sirven en copas acompañado de algunas verduras como pimientos. En México lo comen acompañado de galletas saladas, y también se le agrega tomate como en el caso del ceviche chileno, además de su oriundo chile verde.
Bueno rapidito, les comento que acá en Ecuador el ceviche se lo prepara de acuerdo a la zona, pero tienen mucho en común. Se lo hace de pescado, camarón, concha, calamar o mixto. Si es solo de pez se lo cocina hasta que tome un color blanco, se lo deja que enfríe mientras se corta cebolla, perejil, cilantro a esto de lo macera con limón, sal, pimienta, se le añade también un chirito de aceite, se adjunta al pesado y listo. Mientras que si es de camarón se lo hace muy diferente, se lo cocina hasta que tome un color rojizo, y se prepara cebolla, tomate, perejil, cilantro, con mucho limón, la variante acá es que se cocina una parte del tomate y se lo licua para que tome consistencia. Se lo sirve con chifles, tostado y canguil. Los mariscos son mis preferidos, voy a saborear mi cevichito, mientras Palomita continua contando, pero antes les comento que en Piura (Perú) comí el ceviche más delicioso de mi vida.
En la costa peruana se come de diferentes formas, dependiendo si es al sur, al norte, o el ceviche preparado en la capital. Con mi querido amigo Renzo preparamos, bueno, preparé un rico ceviche estilo ‘mi estilo’ el 31 de octubre, día de la canción criolla por aquí, pues que mejor que un plato de ceviche para acompañar la buena música. Aquí les cuento mi receta, este es un ‘copy paste’ de lo que hace unos días escribí para mi amiga Sil, les paso mi recetita:
Si lo quieres mixto debes procesar los mariscos primero, eso depende de que mariscos compres o encuentres, pero la mayoría solo se pasan por agua hirviendo, es decir los agregas al agua cuando está hirviendo y lo dejas uno o dos minutos únicamente. Después de tener tus mariscos pasados por agua y bien fríos, pica en cuadros pequeños pescado fresco no congelado, quitando todas las espinas, de preferencia un pescado que sea de consistencia bien firme, después de picado pon los mariscos y el pescado en una bandeja con hielos y al refrigerador mientras haces la leche de tigre. Yo la hago muy sencilla y sin leche, porque me gusta ligera y que no duerma mucho al pescado, más fresquito. Primero exprimo un montón de limón, del chiquito ácido. Luego de exprimido el limón muele ajo fresco y un poco de kion, ambos bien molidos. Pica bien chiquito un poco de hojitas de perejil y unas poquitas de culantro, pica también ají limo fresco, o algún otro ají si no encuentras, pero necesariamente fresco. Luego mezcla todo: limón, ajo, kion, perejil, culantro, ají; y agrégale sal, pimienta y Ajinomoto (glutamato monosódico) y bates todo hasta que esté bien mezclado. Te recomiendo ir echando de a pocos los ingredientes para que vayas midiendo y tú misma probando las cantidades de lo que quieres agregar, la sal, y esas cosas, y también calcula que sea suficiente este preparado para la cantidad de pescado y mariscos que tienes, recuerda que los tiene que cubrir, así que exprimirás buena cantidad de limón, y tus otros ingredientes también serán más. Cuando ya estés por servir y casi ya sentada en la mesa echas esa preparación sobre los pescados y mariscos; y sirves en los platos acompañando con cebolla en juliana encima del ceviche, a lado papa cocida, camote cocido, choclo de dientes grandes, la lechuga debajo del ceviche, cancha chulpi tostada y algas marinas encima de todo si encontraras:)
En esta receta indico lo de los mariscos porque mi amiga quería un ceviche mixto, pero a mi gusto únicamente lo preparo de pescado, suelo combinar caballa o jurel, que son pescados negros que me encantan, con un poco de pejerrey para que tenga ambos sabores y texturas. Aquí les dejo unas fotos del jurel y unos videítos del cevichito del día de la canción criolla, para que vean como queda servido:)
De brujas, difuntos y escudos- Una semana extraña, iniciamos con Halloween, muchos lugares decorados con globos negros y naranjas, 31 de octubre es también el día del escudo de Ecuador pero eso muy poco importa pues el feriado de 5 días para muchos empezaba, cosa rara! Miércoles día de los santos difuntos, las calles vacías los panteones llenos! Energías un tanto extrañas se mezclan en la panza conjugadas con un escalofrío que moviliza, pero a la vez paraliza. Deja una sensación de vació, que solo llena una guagua de pan con una taza de colada morada. (Paloma se antoja mientras Doris cuenta).
Para esta fecha de los santos difuntos en la serranía ecuatoriana- creo que también en la zona andina de Perú- se acostumbra a comer las guaguas de pan y la colada morada. La tradición de las guaguas viene desde “los indígenas en tiempos pasados en el que se acostumbraba a clavar una muñeca de masa dentro la tierra como muestra de que allí yacía el difunto enterrado. Estas tenían como característica sus extremidades superiores sujetando roscas decorativas y en lugar de extremidades inferiores tenían terminaciones en punta. La dejaban este y otros alimentos como ofrenda para que pudiese continuar su vida en el más allá”. [1]
La colada morada es una bebida tradicional del folclor de la serranía ecuatoriana, se prepara con harina de maíz morado, con piña, mora, mortiño, frutilla, babaco, manzana, uvas, hierbas aromáticas y especias dulces (canela, pimienta, ishpingo, clavo de olor) y azúcar, se la sirve caliente. “Se cree que tiene su origen en la mazamorra en la llamada uchucuta que consistía en la mezcla de harina de maíz, papa, fréjol, arveja, col y achiote, bebidas que preparaban lo incas antes de la llegada de los españoles”[2].
Les cuento, Doricita y amigos, como pasamos estas fechas por aquí donde el muy muy termina en el aguadito. El primero de noviembre, día de todos los santos, es una fecha de explosión multicolor y aromas que se apodera de los cementerios y camposantos. Es un día que habla por sí solo, nos cuenta algo que ya sabemos pero que no siempre está tan presente: la diversidad cultural que habita en un mismo lugar. Ese día los muertitos gozan de un placer digno de una gran vida, la comida. Se mantiene todavía esta antigua tradición de llevarle el plato favorito al difunto y comer junto a él. Entonces vemos desfilando potajes tradicionales de todo tipo, desde el cuy chactado, pasando por el ají de gallina, los juanes y por qué no una chuñocola. Esta tradición, según relatos gráficos del cronista andino Guaman Poma de Ayala, ya era costumbre en la época incaica, ya que el mismo inca era quien compartía los alimentos con los muertos.[3] Sin embargo esto no sucede en todo Lima, en algunas otras zonas suele conservarse únicamente la tradición andina de bautizar la tantawawa de pan, que es justamente eso, un pan dulcecito con la forma de un bebé. Según relatos que de pequeña me contó mi abuelita, en la sierra se acostumbraba regalar la tantawawa (tanta= pan, wawa= bebé) que en la altura suele tener la carita de yeso y el cuerpo de pan, únicamente a las niñas; estos panes eran bautizados como si se tratara de un pequeño. A los niños se acostumbraba obsequiar un caballito, todo de pan. En resumidas cuentas en Lima podemos ver un poco de todo, y contrastes muy grandes: por un lado una familia acongojada llevando flores a sus seres queridos, y por otro la familia que ese día ve pasada la barrera entre la vida y la muerte, y comparte con su difunto un día común, con su comida favorita, un brindis con cerveza bien helada, y una canción de una banda de pueblo.
Estas tradiciones pintan de muchos colores a nuestros países, en Ecuador aún esta fecha es momento para reunirse en familia para hacer las guaguas de pan y la colada morada pero sobre un buen pretexto de reencuentro.
Definitivamente una semana especial, entre lo natural y no sobrenatural.
Arcano XII – El Colgado, otra vez - Seguimos en la bola del tiempo de espera, no sé si lo han notado pero la temporada pinta extraña, no es en esencia lo que era pero si es lo que ha querido ser. Si, ya lo sé, sigue siendo tiempo de colgarse de una pata antes de avanzar. Si se nos sigue cayendo del mazo de cartas El Colgado, pues hay que darle gusto, pues el tarot es bien berrinchudo y si no le haces caso no te deja pasar de nivel (tiempos de Mario Bros)
Ser uno mismo, no ser uno mismo, no hay dilema. Hasta en la indicación/orden de vida más sencilla que te haga tu médico amigo hay que imprimirle el toque personal, y hacer llevadero el asunto. Podría atravesar la costa pensando en los seis pescados semanales que el médico me ‘sugirió’ que comiera, como parte de lo que me toca hacer para que mi pancita no se perfore; pero no, no atravesaré la costa del pacífico, haré la retrospectiva de mi refrigerador y los de las casas de muchos limeños comunes y bonitos como yo.
En el Perú hay una lista interminable de pescaditos moridos bien sabrosos, y la mayoría de ellos, por fortuna, llegan a los terminales pesqueros de Lima, agregándole sabor a los que ya tenemos desfilando en nuestros puertos capitalinos. Pero hay ‘pescados más pescados’ y eso los pone en el ‘top ten’ de los favoritos al momento de comprar, haciéndolos un clásico en el menú semanal de las familias por aquí.
Con el pasar de los años, esos (Los pescados más pescados) han ido cambiando también. Muchos saben, recordando sus clases de historia del Perú de la primaria, que la anchoveta, si, ese pescadito flaquito chiquitito como una vieja amiga llamaba a un ex novio mío, en tiempos viejos era el que en muchas instancias sostenía la economía del país, pero no como fuente de alimento, sino como materia prima en la elaboración de harina de pescado. (Que HistoriActual me corrija si hablo sonseras) Pero bueno, En la capital no se le había agregado realmente a la gastronomía, algo que si sucedía en la costa sur, como Ica o Cañete, en donde si se ha utilizado hace mucho tiempo, en la mayoría de los casos como pescado seco salado. En estos últimos tiempos el gobierno ha incluido dentro de sus políticas públicas la promoción del consumo de ciertos alimentos, entre ellos la anchoveta (Por su alto contenido de nutrientes, y economía), pero a muchos aún les cuesta; y en parte lo comprendo, pues la preparación de la anchoveta fresca es complicada, debido a la cantidad de escamas que tiene, es muy difícil limpiarla, pero en seco salado, es otra cosa. (pausa del ñam!)
El bonito y la merluza fueron pescados que, cada uno en su época, fueron los que abundaron en nuestro litoral, y por tanto fueron muy económicos. De los anteriores, el segundo es el que me gusta menos, quizás por la carne blanca y de poca consistencia, que no es de mis favoritas. El jurel siempre ha abundado, siempre ha sido barato, y lo sigue siendo hasta hoy. Es por excelencia uno de los pescados más consumidos, y eso no es porque si. Este pescadito se deja preparar de cualquier forma, además de tener una carne consistente y oscura, precisa para las personas que buscan que su pescado sepa a pescado y no anden por la vida buscado uno que les parezca pollo.
Y justo a lo de la preparación de platos vamos. La gente elije los pescados de acuerdo a lo que vaya a preparar. Como habíamos comentado, el jurel se presta para diferentes tipos de preparación, por lo que es como un comodín. Pero los preferidos, de acuerdo al menú elegido, a veces prefieren ser un poco más exclusivos. Si se quiere freír un pescadito, pues los eligen chicos, como el ‘ojo de uva’ o la ‘chita’ o ‘cachema’, que este último al ajo, es uno de los recuerdos más sabrosos de la infancia. Si vas a freír apanando el pescado, puedes darte las licencias de elegirlos de consistencia delicada, ya que se destrozan con menor dificultad al apanarse, como la caballa, que es de lejos y en el mundo de mundos mi pescado favorito; o la merluza. Para un sudado o pescado al vapor va perfecto el jurel, u otros de tamaño mediano, como el bonito, o alguno mediano de agua dulce, pues su sabor es medianito también. A la parrilla pues una trucha, o palometa, u otro pequeño de río, son muy sabrosos. Para un ceviche los pescados de carne firme suelen ser los más elegidos, como el perico, el lenguado, la corvina, entre otros. Y para terminar no podría dejar de mencionar al pejerrey, que la mitad del año es eso, el rey;) Frito, arrebozado, o en ceviche combinándolo con caballa, queda sabroso. (segundo ñam!) Y eso, no importa seguir colgado de una pata ¡A comer pescado!
Aquí el pescadito antes de enterarse que terminaría en mi panza
Astrología y piedritas varias – El hogar de Aries- El miércoles 12 de octubre hubo luna llena, cuando la luna está en esta fase la energía alcanza su plenitud, es su momento de máxima luminosidad, ello hace que ejerza un poder místico sobre los seres humanos. Es así que, cuando nuestro satélite se visualiza completo, puede descontrolar, crear inquietud, incluso algunas personas suelen irritarse con facilidad; las migrañas y dolores de cabeza en otros pueden aumentar o aparecen inesperadamente. En esta fecha la luna estuvo de paso por el signo de Aries, a decir de los expertos en este tema, el astro proporcionó energía a las respuestas emocionales, instintivas y sensoriales del individuo.
Así, con la luna llena sobre nuestras cabezas, con todas las emociones agitadas, los instintos activados, les comparto un poquito más sobre la SAL PRIETA, que hace días causo mucho curiosidad en nuestros lectores, por ello ahora les voy dar más detalles sobre esta delicia ecuatoriana.
Como les había contado anteriormente la sal prieta forma parte de la inmensa gastronomía de la provincia de Manabí, es una mezcla de maní, maíz y especias, se lo acompaña con plátano verde asado, con maduro frito, queso, arroz incluso se utiliza para aderezar una sopa de plátano verde.
La cultura popular de esta parte del Ecuador es muy diversa, desde este espacio se han tejido varios mitos urbanos en torno a la comida. Es así que de este delicioso aderezo mucho se ha dicho, pero como todo mito poco se ha comprobado.
Ana, manabita de nacimiento y de corazón dice “no hay cosa más manabita que la sal prieta, se la come con lo que sea”, “es un levanta muertos” añade con una sonrisa picarona.
Para Marianita, que es igual manabita con la que aprendí a comer sal prieta dice directamente muy sonriente
“mija es un afrodisiaco, con eso cargas las baterías y pagas piso”, ella siempre hace esa afirmación, quizá por la experiencia; lo cierto de todo esto que la Sal Prieta es verdaderamente buena aunque hasta el momento no he experimentado esos efectos que dicen que tiene, es posible que si ustedes deciden probarla en algún momento obtengan esos famosos resultados.
Plátanos verdes y maduro
De acuerdo al sitio www.alimentacion-sana.com.ar, los plátanos machos o para cocer son de la variedad (Musa parad
isiaca). Al plátano macho también se lo conoce como “plátano de guisar o hartón”, más grande y
menos dulce que el resto de variedades de su misma familia.
Arcano XII – El colgado- Cuando aparece esa carta me salta la obvia analogía de que es hora de colgarse de una pata y esperar, pues si, puede significar que es tiempo de espera, de retiro y reflexión. A veces es necesario aguardar el tránsito del temporal con paciencia, y mientras esperamos que eso suceda les paso un pequeño recuerdito preparador, ya que ahora, por esos chubascos de la vida, solo queda recordar, es hora de colgarse de una pata! El pasado nos traslada al mes de marzo.
Esto que les voy a describir hoy para mí resulta más que una simple comida, es una de mis reconstrucciones favoritas. El día domingo pasado, el de resurrección, resucitando también como muchos, almorcé pasi, es algo así como un acompañamiento pero de los bastantes que me como termina siendo comida, se hace a base de Chuño (o como me corregiría la señora Julia Villasante, moraya, pues el chuño blanco es moraya) que es en sí una papa sometida a la deshidratación por exposición a la helada(pobrecita:( ); y queso, alguno fresco, que tenga buen sabor.
Remojé el chuño desde el viernes a la noche, este no olía mucho felizmente, pero les comento que no siempre es así, suele tener un olor fuerte y algo desagradable al ser remojado /no pensar estar malogrado, estar en remojo solamente – colgado de una pata esperando el chuñito también!/ y el domingo al medio día ya estaba listo para ser usado. Primero le di varias lavadas, le saqué el resto de ‘ojitos’ que tiene la papa, y lo exprimí bien, hasta sacarle todo el agua que me fue posible.
Luego piqué láminas de queso, 1 por cada chuño, se vale picada y probada no? un poquito de queso, si hay ganas y buen hígado, siempre vale la pena=) /aunque en mi caso ni hígado ni ganas la mayoría de las veces/
Y a rellenar. Corté cada chuño como si fuera un pancito y le puse la lámina de queso. Aquí lo verán bien relleno porque iba a almorzar con mi mamá, pero les confieso que suelo poner un queso más chiquito pues me da que me enojo con el bendito de improviso; eso si, quedaron bien parejitos
Luego, aprovechando que para acompañar estaba sancochando choclo y huevo, usé la panca del choclo para hacer como una ‘camita’ en donde los chuños puedan cocerse con el vapor de agua, sin necesidad de tocarla, entonces, puse un poco de agua en la base y acomodé las pancas de tal modo que aislaron los chuños. Se cocinaron tapados, realmente rápido, sin importar la potencia del fuego.
Con el ají verde molido que quedaba del día anterior (ají amarillo para los no
tan sureños) y estrujando un poco de queso que me quedó del pasi (sal, pimienta, limón y aceite de por medio) hice un rico ajicito para acompañar.
Acompañé con choclo y huevo… Me quedó rico:)
***Conversando con mi mamá me comentó que mi abuelita espolvoreaba además de la sal, un poquito de comino al terminar la cocción, y algo de aceite, los tapaba un rato más hasta que se temperen y servía. Resultan muy ricos así, de niña los comía de esa manera, pero haciendo mi reconstrucción solo llegue a la receta que les he contado, y descubrí que van bien también sólo con el queso.
Los Arcanos Mayores- Como diría Julio Cortazar, “Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío…” Cada vez que llueve en Quito, viene a mi mente este relato, hoy en especial me acorde que una tarde como estas, hace ya 7 años, por escapar de la lluvia entre a una librería, curiosamente encontré las cartas del Tarot de Rider, llevaba tiempo que las buscaba, aprendí a leerlas con el Mago (un colombiano curandero), el mazo está compuesto de 78 cartas, pero las lecturas las hacía con las 22 cartas de los Arcanos Mayores, que extrañamente las asociaba con mi familia porque muchas veces actuábamos con esa lógica de unión y relación casi inseparable… Y bueno ahora las cosas siguen siendo iguales, por eso esta semana les cuento un poquito del porque de esta analogía…
En mi familia cada año se acostumbra hacer un viaje a una de las playas de Ecuador, entre los 7 hermanos de mi padre con sus esposos, esposas, hijos y nietos. Hace 10 años más o menos que empezó esta tradición, en el primer paseo creo que éramos 35, ahora la familia creció y a finales de agosto viajamos 46. Siempre esta tradición cargada de alegría, como se dice comúnmente, cada loco con su tema, y esto en mi familia es literal, hay cosas que nunca cambiaran…
Tras varias reuniones se decidió como destino Pedernales, una pequeña playa de la provincia de Manabí; una zona conocida por sus playas y gastronomía. Los platillos que ahí se preparan son deliciosos. En esta época del año las costas del pacífico son frías, sin embargo esta vez el sol acompaño dos de los tres días, que pasamos ahí.
Los hábitos alimenticios en la costa ecuatoriana, son distintos a los de la sierra, jugos de frutas naturales, variedad de mariscos acompañados de arroz, patacones, menestras y ensalada forman parte de la gastronomía de esta zona. Para disfrutar de todas las delicias que se preparan, hay que cambiar las costumbres alimenticias, pues sería un pecado no disfrutar un desayuno cien por ciento costeño, que se compone de: arroz, patacones y pescado (apanado, sudado o incluso encocado) acompañado de una taza de café o un jugo de la fruta de su gusto. Ya en el almuerzo y la cena las opciones son diversas van desde un arroz mixto, ceviches de camarón, concha, pescado; viche (sopa de pescado con verde, yuca, choclo, habichuelas), cazuela de mariscos, camarones al ajillo… la lista sería muy larga para detallar todo lo que en esta parte de Ecuador se puede comer.
Una de las cosas que a mí en particular me gusta, es la famosa “SAL PRIETA”, que es una mezcla de maíz y maní tostado, antes de servir se la calienta un poquitín y se mezcla con cilantro, se come acompañada de maduros fritos, realmente un majar.
La SAL PRIETA… tiene un mito urbano que, sí usted toma el riesgo de comerla… pregunte antes que se dice de ella.
El As de copas - Hoy jueves jupiteriano bonito, primer día del mes nueve (mi número mágico), conversaba con alguien muy querido acerca de algunos arcanos y su relación con la numerología, las predicciones sobre los cambios de estados que sufriría el mundo, y esas cosas de las que nos gusta tanto charlar; cuando depronto, (¡Que bonito es decir depronto aunque el corrector ortográfico de Word me mande el automático!) de la baraja española, con la que también jugueteaba, se me cayó el as de copas, carta de la familia y los afectos familiares, y recordé lo lejos que me encuentro de las personas que quiero. Me vino entonces un flash amoroso y comelón del marzo pasado. Aquí se los entrego, a ustedes y a su panza:)
Mi papá me dijo vamos a San Antonio y dije ya. San Antonio es un distrito de Cañete, Cañete es una de las provincias de Lima Departamento (Eso creo) Fuimos a pasear por unas tierras que tiene mi familia y de paso a hacer el recorrido que tanto me gustaba hacer de niña: de San Antonio a Santa Cruz de Flores, y que desde hace mucho no hacía. Por allá, como siempre, se come muy rico. La mayoría de platos son preparados con productos del mar ya que estos distritos pertenecen a valles costeños. Saliendo llegamos al mercado de Mala, algo así como la zona más comercial de esos distritos. En el mercado encontré 2 productos que hace mucho quería conseguir: Anchoveta seca y raya.
Les contaré como preparo la raya, ya que no aguanté ni dos días y la hice en casa. La raya a la que hago referencia es la mantarraya seca salada, aquí hay 1 kilo aproximadamente.
Del kilo usé un tercio, lo corté en pedazos como para poder hervirlo fácilmente. Previo a la cocción le di varios lavados, para sacarle lo máximo posible de sal. Se cocina rapidito.
Después de cocido viene lo bueno. hay que lavarlo un poco más y deshilachar retirando todo cartílago que le quede (me dejó las manos realmente estropeadas)
Luego empecé la preparada: Una dorada de algo de ajo en aceite caliente, cuando se vieron oscuros le agregué 1 cebolla pequeña picada en cuadraditos, y la doré hasta que estuvo transparente; allí la sazonada: pimienta, comino, Ajino-Moto y un poquito de ají panca molido. No le puse sal al aderezo porque la raya iba a seguir eliminando la que tenía.
Cuando estuvo bien dorado el aderezo le adicioné un tomate y medio picado en cuadraditos también, y lo dejé cocinar por un momento
Luego retiré los ajos dorados y agregué la raya deshilachada y papa blanca cocida en cuadrados. Mezclé.
Acompañado con arroz y el medio tomate que me quedó del aderezo quedó más que rico.
*** Es medio complicado conseguir la raya, pero les aseguro que vale la pena. Aquí una fotito del paseo por San Antonio con mi papá:)
El Arcano X – La Rueda de la Fortuna - nos coloca frente a ese destino ineludible, que llegará tarde o temprano, que nos pone frente a nuestra suerte. Y aquella rueda nos colocó en aquel pasado bonito y lleno de colores que nos llevó a conocer personas y ciudades. Buenos Aires fue esa parada bonita, llena de amigos nuevos y fuente de costumbres para contarles. En Buenos Aires conocí a Doricita, gran amiga con la que compartimos días-aventuras que sólo con las amigas verdaderas se puede compartir.
El mate, matear, cebar mate, mate amargo o dulce, son palabras o frases que nos resuenan a la tardecita. El mate es una de las tradiciones más arraigadas en Argentina, es una costumbre que se comparte con otros países de Sur América, como: Paraguay, Uruguay y Brasil, que se toma desde épocas precolombinas entre los pueblos originarios guaraníes y otros pueblos que tienen influencia de este.Para nosotras, viajeras de circunstancia en Buenos Aires, el mate significaba un regreso de pasear a la tarde, quizás un sábado volviendo de clases o de hacer compras y antecediendo al plan de la noche. Viene la pregunta ¿Mate dulce o amargo? Algunos amigos argentinos suelen mencionar ante ésta pregunta que el verdadero mate se toma amargo es decir sin azúcar. Doris me comenta que Laura, una buena amiga argentina con la que aprendió a tomar mate, solía decir “el mate se toma dulce, hasta tener un coma diabético, che”. Y es así, a lo conocido por esos lares, actualmente la mayoría lo toma dulce. Cebar un buen mate es una habilidad que no muchos tienen, y que para algunos argentinos significa toda una vida haciéndolo.
Ya han pasado 6 meses del regreso a mi país, Ecuador, estuve casi dos años en Buenos Aires, y poco a poco paso de ser una ciudad ajena para mí a sentirla mi hogar. Allí conocí a personas realmente maravillosas, como Paloma, una limeña divertida pero mística, que se convirtió en mi familia, con la que compartimos alegrías y tristezas. Con ella departimos muchos mates y comprendimos en qué consistía éste ritual casi mágico: compartir con amigos, conversar, hablar del pasado, conocernos a través de esa plática, y que más, bien acompañados de una bebida cálida.
Doris me comentó que haciendo este post encontró en la página www.sobreargentina.com datos curiosos acerca de la interpretación del ritual del mate, cosas como la temperatura en la que te sirven, entre otros: sí está frío significa desprecio; si más bien el mate te lo dan lavado (sin gusto) podría significar desgano; cuando te lo ceban hervido, es decir demasiado caliente la envidia es la causa; sí la bombilla del mate está caliente se interpreta como odio; servirlo no respetando el sentido antihorario del mate sería falta de respeto; servirlo con un poquito de ruda lo hace un ‘matecito para el amor’; sí más bien te toca la ‘bombilla trancada’, es decir no puedes tomar pues se tapó la bombilla, puede que estés enamorado; sí te sirven el mate con espuma significará aprecio; sí es amargo será lealtad y franqueza. Recordando, le decía a Doris que a mí siempre me toca el caso de la ‘bombilla trancada’. Esta búsqueda me dejó pensando.
Doris: ¿Será que estás enamorada Palomita?
Muchas veces me encontré viajando a Tigre (una hora con quince minutos desde Palermo, donde vivía), solo para compartir un mate con Paloma u otros amigos. Hoy, ya cada una en nuestras ciudades, tomábamos mate solas y un día Habbi, una amiga venezolana que conocimos también por allá, y Paloma, con el afán de romper su ‘#ForeverAlonedad’ llegaron a la conclusión que podríamos seguir compartiendo un mate, solo que ya no tendríamos que viajar más de una hora para hacerlo, ni mucho menos trasladarnos hasta la ciudad de cada una, sino coordinar una hora para conectarnos a skype -u otro servicio de mensajería instantánea- para disfrutar y compartir lo que llamaron un ‘mate virtual’. Dicho mate aún no se ha realizado, mientras tanto seguimos cebando el mate solas en casa, pero Paloma y yo creemos que el Arcano X también tiene algo que ver aquí: hay cosas que llegarán- sucederán (nuestro mate de amigas volverá:)) pues la suerte siempre está por adelantado echada.